VIERNES SANTO EN EL AMPARO
Entrada solemne con la Cruz. Todos la besan, incluso los "nazarenos". Imposición de cruces a confirmandos.
Las tremendas subidas y bajadas de Catia no asustan a los intrépidos penitentes y devotos. Más de dos horas por las calles, apartando carros y salvando la vida propia y ajena, hasta que se regresa a la Iglesia del Santo Cristo de El Amparo. Al fondo se ven las luces del cerro de La Cruz. Los portadores y portadoras de las andas, seguro que contentos pero cansados se merecen un buen descanso. Así como hemos acompañado a Cristo y a la Dolorosa, que ellos nos acompañen siempre.


¡Victoria, tú reinarás... oh Cruz, tú nos salvarás!