Los contratos a veces son curiosísimos. El que firmó Monseñor Arias hace 50 años con los Salvatorianos que llegaron a Venezuela, lo era.
Ponía las siguientes condiciones para aceptarlos en Caracas:
1. Se encargarán de la Parroquia de los Santos Ángeles Custodios,"ad nutum Sanctae Sedis"; Fundarán una Escuela Parroquial, a poder ser de artes y oficios, para la instrucción de la clase trabajadora;
2. Levantarán el Templo, la Residencia y la Escuela con la contribución de los fieles, pudiendo recolectar fondos para dichas obras en toda la ciudad de Caracas;
3. El Templo, la Residencia y la Escuela, así como también todo el terreno adquirido para dichas construcciones, serán propiedad de la Arquidiócesis de Caracas, teniendo la Orden el usufructo perpetuo de las mismas...
El peligro de muchos religiosos es dedicarse sólamente a la pastoral parroquial e incluso el deseo de muchos obispos es que les cubramos huecos y lugares sobre todo parroquiales. La lista que aquí aparece, da esa misma impresión de nosotros.
¿Sabremos desarrollar nuestro carisma de anunciar a Jesucristo como Salvador en las parroquias, de forma comunitaria? ¿Sabremos contar con los laicos, cada día más en esta gran tarea? Ese es nuestro reto en el trabajo parroquial.
LAS QUE APARECEN EN MAYÚSCULA SON PARROQUIAS
Las que vienen debajo en minúsculas, son capillas de las parroquias que van por encima