Los Salvatorianos tuvimos como primer nombre, provisional "Sociedad Católica Instructiva". No se trataba de una instrucción o enseñanza colegial, ni siquiera universitaria. Sino que era la forma de hablar sobre la importancia de instruir, de problamar y de popularizar el mensaje salvador de Jesucristo.
La escuela, la catequesis, las asociaciones juveniles... siempre han sido un lugar adecuado para llevarlo a cabo.
Algo equivocado sería preocuparse en los colegios religiosos solamente de la enseñanza.
Todos los colegios que gestionamos en Venezuela son Parroquiales, lo cual quiere decir que junto con la parroquia son un medio de formación humana y cristiana tanto para los alumnos como para las familias.